Brufau exige al Gobierno que apueste por la industria para salir de la crisis

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, (izq.) y el consejero delegado, Josu Jon Imaz, en la junta de accionistas 2020, este viernes.El presidente de Repsol, Antonio Brufau, (izq.) y el consejero delegado, Josu Jon Imaz, en la junta de accionistas 2020, este viernes. / Europa Press

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha subrayado que es el momento de apostar por la industria y la exportación como las mejores armas para hacer frente a la crisis. Durante la junta general de accionistas, celebrada la mañana de este viernes por vía telemática desde la sede del grupo energético en Madrid, ha destacado además la necesidad de que se eliminen los obstáculos regulatorios para realizar las inversiones a favor de la descarbonización. El ejecutivo ha incidido en que hay que “priorizar las medidas económicas a corto plazo para salir cuanto antes de la crisis, salvaguardando que sean compatibles con los objetivos a largo plazo”.

“Es el momento de apostar por la industria, sin su peso será difícil generar resiliencia en la economía”, ha manifestado Brufau después de destacar que el turismo y la construcción, las otras bases de la economía española, se encuentran en una fase deprimida. A su juicio, la industria permite minimizar los efectos de la crisis. “Sin industria es muy difícil que aflore la inversión, el desarrollo tecnológico y el diseño”, ha añadido después de destacar la importancia de concentrarse para salir de la recesión mejorando la estructura económica “recuperando una economía sana que genere recursos para mantener la sociedad del bienestar, mejorar el sistema de salud, el empleo y las condiciones de vida para los sectores más vulnerables”.

Luego ha enfatizado que esa apuesta por la industria debe ir acompañada de una atención máxima a la exportación, de la que ha recordado que “será la que nos volverá a sacar de la crisis gracias a su competitividad, que no debemos menoscabar con una excesiva o inadecuada regulación”.

En línea con estas aseveraciones, Brufau ha pedido un nuevo Plan Renove para el sector del automóvil “focalizado en las gamas que se fabrican en España”, es decir, convencionales e “híbridos”. Según ha subrayado será la herramienta más eficiente para reducir la huella de carbono. En este punto abundó posteriormente el consejero delegado, Josu Jon Imaz, que ha insistido en que ese plan serviría para acompañar la lucha contra las emisiones y permitiría rejuvenecer un parque de automóviles que ya ha alcanzado una edad media de 12,6 años.

Pero para que todas estas iniciativas funcionen, el ejecutivo de Mollerussa plantea que es necesario que se eliminen “las incertidumbres regulatorias que perjudican la toma de decisiones y al consumo”. Ello facilitaría las inversiones en tecnología y en plantas de biocombutisbles y el desarrollo de fueles sintéticos, lo que permitirá avanzar en descarbonización. Una tarea para que ha reclamado también la implicación europea en la que participen todos los países de la UE. Hace falta “una Europa unida más que nunca, cuanto más funcione Europa, más funcionaremos todos”, ha sentenciado.

Brufau, que recordó al comienzo de su discurso a Alfonso Cortina, su predecesor en la presidencia de Repsol fallecido por coronavirus, ha reseñado que el grupo que preside “percibe algo más de luz y ve un futuro esperanzador”. En ese sentido, ha afirmado que el Repsol está a disposición de las Administraciones y que “no ha faltado ni un litro de combustible, ni una molécula de gas ni butano donde se ha necesitado” para hacer frente a la crisis. “Siempre hemos tenido claro que nuestra principal aportación era mantener en funcionamiento nuestra actividad, tanto en el suministro como en la profilaxis ante el virus por ser la materia prima de muchísimos productos y herramientas sanitarias”, ha comentado.

Este envite fue subrayado después por Imaz, que ha anunciado que la actividad del grupo pasa por combinar la producción de hidrocarburos con la de los nuevos negocios basados en las energías renovables. En ese sentido, los principales ejes se centran en el gas natural, la eficiencia energética, las energías renovables y la captura, utilización y almacenamiento de CO2.

Los dos directivos han recordado que el Plan de Resiliencia de la compañía plantea alcanzar emisiones cero en 2050. En ese sentido, para este año prevé reducir su indicador de intensidad de carbono un 3% respecto a 2016. Asimismo, cuenta ya con 3.000 megavatios en operación y 2.000 en desarrollo de electricidad de origen renovable.

La junta, a la que asistió el 48,17% del capital, aprobó el reparto de dividendo de 0,55 euros por acción en sustitución del tradicional dividendo complementario, previsto para el próximo julio bajo la fórmula de scrip dividend. También aprobó la reducción de capital mediante amortización de acciones propias dirigida a compensar el efecto dilativo del citado scrip dividend.

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