El Gobierno deja en manos de Felipe VI el futuro del rey Juan Carlos

La decisión sobre el futuro de Juan Carlos I corresponde al jefe de la Casa Real; es decir, al rey Felipe VI. Así lo ha dejado claro este jueves la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, quien ha pedido que se haga una “distinción clara” entre las informaciones sobre Juan Carlos I, que el presidente Pedro Sánchez calificó el miércoles de “inquietantes”, y “la situación constitucional del actual jefe del Estado”.

“Nosotros como Gobierno estamos en el trabajo constante de que funcionen las instituciones y la institución que en este momento representa la Monarquía parlamentaria en la figura de del rey Felipe VI está haciendo su trabajo constitucional de manera absolutamente correcta”, ha declarado Calvo en la Universidad de Salamanca, donde ha presentado un manual de Derecho con perspectiva de género. Otra cosa, ha añadido, “son situaciones que vienen del pasado y que afectan, como decía el presidente, de manera inquietante, en lo que pensará mucha gente, al exjefe del Estado”.

En cualquier caso, ha concluido, el futuro de Juan Carlos I “compete fundamentalmente a la decisión que tome el jefe de la Casa Real, que es el actual rey Felipe VI”.

Fuentes gubernamentales admiten que la posibilidad de que el Rey emérito abandone la Zarzuela como residencia oficial está encima de la mesa y no sería mal vista por el Ejecutivo, que insiste en la necesidad de hacer todo lo necesario para separar la figura del Rey actual de la de su padre, aunque es Felipe VI quien tiene que tomar esa decisión y La Moncloa no parece tener intención de presionar en un sentido o en otro. No obstante, Sánchez agradeció públicamente a la Casa Real que “marcara distancias” con esas informaciones “inquietantes y perturbadoras”, en alusión a la donación por parte de Juan Carlos I de 65 millones de dólares, supuestamente recibidos del rey de Arabia Saudí, a su examiga Corinna Larsen.

Expertos en la Casa del Rey advierten de que la salida de don Juan Carlos I de Zarzuela sería en estos momentos un error y generaría más problemas de los que resuelve: si se quedara en España, habría que protegerle con un fuerte despliegue de seguridad, no solo para garantizar su integridad física sino también su intimidad. Su marcha a otro país podría plantear problemas aún mayores, ante la posibilidad que la justicia suiza decidiera actuar contra él o el riesgo de se utilizara su figura para intentar dañar la imagen internacional de España, alegan las mismas fuentes.

Además, sería muy difícil justificar los gastos que su estancia en el extranjero acarrearía, tanto si los sufragara el Estado español como si se mantuviera con fondos de origen opaco o invitado por terceras personas, en contra de lo dispuesto en las normas éticas que su hijo ha dictado para la Familia Real. Al final, señalan las mismas fuentes, el complejo de la Zarzuela es el lugar donde mejor se puede garantizar la seguridad y su intimidad, en un momento es que se le quiere mantener alejado del foco público.

En realidad, el margen de maniobra que tiene el Rey respecto a su padre es muy estrecho. Tras haberle retirado la asignación que recibía de los fondos públicos (unos 200.000 euros al año) y haber renunciado a la herencia que pudiera corresponderle de sus cuentas en el extranjero, solo podría retirarle el título de Rey emérito, como hizo con el Ducado de Palma a su hermana Cristina, y sacarlo de la Familia Real. Para hacer esto último, no valdría con limitar la Familia Real como hizo cuando llegó al trono, en junio de 2014, reduciéndola a sus padres, su esposa y sus hijas y excluyendo a sus hermanas y cuñado, que quedaron reducidos a la condición de Familia del Rey. Tendría que excluir también a su madre, la Reina Sofía, o señalar expresamente a su padre.

Cualquiera de estas decisiones, subrayan las fuentes consultadas, sería prematura en un momento en que nadie, ni en España ni en Suiza, ha abierto procedimiento judicial alguno en su contra y solo hay unas investigaciones por parte de las Fiscalías de ambos países.

Mientras tanto, la Casa del Rey guarda absoluto silencio sobre el tema y aduce que toda su atención está centrada en la gira por las 17 comunidades autónomas que los Reyes iniciaron una vez concluido el confinamiento. Tras haber visitado, Canarias, Baleares, Andalucía, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Murcia y Aragón, Felipe Vi y la reina Letizia estarán este viernes en La Rioja. Aún quedan, sin embargo, las etapas más difíciles: Cataluña o el País Vasco.

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