‘Marvel’s Spider-Man: Miles Morales’; un icono generacional para saltar a nueva generación

Sony
sabía
de
la
importancia
de
poner
en
el
mercado
su
nueva
consola,
PlayStation
5,
con
un
videojuego
capaz
de
avalar
el
deseo
de
toda
una
comunidad.
Después
del
abrumador
éxito
de

Marvel’s
Spider-Man

(2018),
con
más
de
13
millones
de
copias
vendidas,
nos
dimos
cuenta
de
que
Insomniac
Games
había
hecho
seguramente
uno
de
los
mejores
videojuegos
de
superhéroes
de
toda
la
historia;
especialmente
por
su
capacidad
para
hacernos
sentir
de
verdad
que
éramos
el
hombre
araña.
Pero
Spider-Man
no
es
solo
Peter
Parker.
El
nombre
de
Miles
Morales
no
es
solo
el
de
una
nueva
encarnación
moderna
de
la
idea
original
de
Stan
Lee,
sino
un
personaje
auténtico,
único,
que
hace
nueve
años
ha
dio
un
golpe
sobre
la
mesa
en
el
universo
del
cómic.

Si
la
película

Spider-Man:
Un
nuevo
universo

se
presentó
como
un
sueño
hecho
realidad
para
los
aficionados
del
joven
de
Brooklyn,

Marvel’s
Spider-Man:
Miles
Morales
es

la
materialización
más
respetuosa
y
legítima
que
Brian
Michael
Bendis
y
Sara
Pichelli,
autores
originales
de
la
criatura,
podrían
haber
imaginado.
Es
un
consuelo,
una
celebración,
saber
que
este
icono
de
la
sociedad
afroamericana
ha
logrado
sellar
su
nombre
en
menos
de
una
década
en
el
mundo
de
las
viñetas,
el
séptimo
arte
y
el
ocio
electrónico.
El
estudio
californiano
lo
ha
vuelto
a
hacer. 

Solaz
invernal

Nueva
York,
vísperas
de
la
Nochebuena.
El
barrio
de
Harlem
se
ilumina
con
luces,
mercados
ambulantes,
chubasqueros
y
bolas
de
nieve.
Miles
Morales
lleva
un
año
siendo
Spider-Man,
pero
con
tan
solo
diecisiete
años
de
edad
va
conociendo
su
poder,
su
potencial,
al
mismo
tiempo
que
se
conoce
a
él
mismo.
Peter,
ahora
de
viaje
tras
los
acontecimientos
narrados
en
el
videojuego
original,
ha
enseñado
a
su
discípulo
todo
lo
necesario
para
ser
ese
ángel
de
la
guarda
del
distrito
de
Manhattan.

Desde
el
primer
minuto
sentimos
familiaridad;
y
no
es
casualidad.
Es
menester
aclarar
que
este
título,
disponible
a
partir
del
12
de
noviembre
en
PS4
y
PS5,
es
una
entrega

standalone
,
término
acuñado
a
aquellos
videojuegos
de
escala
más
reducida,
que
reciclan
materiales,
jugabilidad
y
mecánicas
de
obras
anteriores
y
que
sirven,
al
mismo
tiempo,
como
puente
de
cara
a
la
siguiente
iteración
principal.
Esto
no
es
ni
mucho
menos
malo,
pues
permite
conocer
un
universo
en
diferentes
perspectivas,
ahondar
más
en
un
proceso
narrativo
y
permitir
que
sean
otras
voces
las
escuchadas.
Por
tanto,
nos
espera
una
coreografiada
aventura
de
unas
ocho
horas
de
duración,
más
otra
larga
decena
si
queremos
completar
todas
las
misiones
secundarias
y
tareas
derivadas.
Es
directo,
conciso
y
eficaz.
Todos
estos
aspectos
no
son
óbice
para
que
identifiquemos
desde
el
primer
momento
que
se
trata
de
una
producción
con
el
sello
PlayStation
Studios:
cuidado
técnico,
aprovechamiento
tecnológico,
interpretaciones
actorales
de
categoría
y
planos
cinematográficos
que
te
llevan
inevitablemente
a
etiquetar
esta
obra
de
un
auténtico
AAA.
No
se
ha
escatimado,
y
eso
se
nota
en
el
resultado
final.

‘Marvel’s Spider-Man: Miles Morales’; un icono generacional para saltar a nueva generación

Porque
el
resultado
final
es
de
una
obra
divertidísima,
que
nos
introduce
en
una
Nueva
York
helada,
que
contrasta
la
lluvia,
los
árboles
otoñales
y
la
nieve
con
la
luz
y
el
verde
del
título
que
encandiló
a
medio
mundo
hace
un
par
de
años.
Insomniac
Games
ha
proyectado
una
visión
completamente
acertada
de
la
representación
general
de
la
heterogénea
comunidad
norteamericana,
con
personajes
de
multitud
de
colectivos,
formas
de
pensar
y
de
expresarse.
Un
juego
que
se
acuerda
del
Black
Lives
Matter,
que
se
preocupa
por
tener
un
mensaje
político
sin
hablar
necesariamente
de
política.

Miles
Morales,
un
nombre
que
ha
llegado
para
quedarse

Este
videojuego
enriquece
el
universo
Spider-Man
de
Insomniac
Games
y
lo
logra
a
través
de
un
personaje
formidable,
no
un
secundario
venido
a
más.
Para
certificar
este
argumento
hacen
falta
hechos,
y
de
eso
este
medio
cultural
va
sobrado.
Es
a
través
de
los
mandos
donde
sentimos
lo
conocido,
lo
desconocido;
tanto
los
aciertos
como
los
errores.
Ser
una
herencia
directa
de
aquel
título
implica
también
legar
muchos
de
sus
puntos
negativos,
como
lo
superficial
de
sus
misiones
secundarias
o
la
recursividad
en
el
planteamiento
de
sus
coleccionables.
La
interacción
con
el
entorno
es
limitada,
lo
cual
invita
a
pensar
de
qué
será
capaz
este
talentoso
equipo
con
un
eventual

Marvel’s


Spider-Man
“2”

exclusivo
de
PlayStation
5.

El
sistema
de
combate,
lo
puramente
jugable,
es
donde
residen
más
cambios
y
virtudes.
Miles
es
inexperto,
algo
torpe,
con
un
potencial
como
superhéroe
tan
elevado
que
ni
siquiera
él
es
consciente
de
ello.
No
domina
su
capacidad
para
volverse
invisible;
no
domina
el
poder
veneno,
cuya
barra
de
energía
se
va
llenando
poco
a
poco
para
desatar
un
carrusel
de
golpes
espectacular
(tanto
en
lo
visual
como
en
el
regocijo
que
supone
para
el
jugador
ese
don).
La
combinación
de
golpes
y
lo
fácil
que
resulta
entender
el
lenguaje
de
comandos
no
hace
sino
facilitar
que
cualquier
tipo
de
persona
se
haga
al
control
y…
disfrute.
El
combate
y
el
balanceo
por
la
ciudad
son
las
armas
de
esta
obra,
tanto
como
lo
fue
de
su
título
predecesor.

La
fotografía
es
a
Peter
Parker
lo
que
la
música
es
a
Miles
Morales.
Si
nuestro

amigo
y
vecino

se
vinculaba
automáticamente
con
una
cámara
de
fotos,
este
joven
con
padre
afroamericano
madre
puertorriqueña
lo
es
a
la
música
Hip
Hop
y
al
trap
de
los
que
ahora
entran
en
la
edad
adulta.
Miles
funciona
no
tanto
por
lo
que
es
él
como
héroe,
sino
por
lo
que
suponen
sus
actos
heroicos
para
esa
población.
En
un
medio
acostumbrado
de
rodearse
de
estándares
y
estereotipos,
este
proyecto
se
mira
en
el
espejo
del
cómic
y
descubre
ante
el
jugador
las
enormes
diferencias
que
hay
entre
el
sobrino
del
tío
Ben
y
el
niño
llamado
a
compartir
un
relevo
con
más
de
medio
centenar
de
años
a
sus
espaldas.
Se
complementan
de
maravilla;
no
es
tanto
Peter
o
Miles,
sino
Peter
y
Miles.

‘Marvel’s Spider-Man: Miles Morales’; un icono generacional para saltar a nueva generación

Haberse
centrado
en
volcarse
con
la
narrativa
del
protagonista
no
ha
impedido
que
otros
personajes
como
su
amigo
Ganke
brillen
con
luz
propia.
Es
este
último
el
responsable
de
una
de
las
mejoras
de

calidad
de
vida

implementadas:
una
aplicación
móvil
donde
ordenar,
filtrar
y
aceptar
misiones
secundarias.
Desde
crímenes
a
favores,
esta
solución
facilita
tener
que
entrar
constantemente
al
menú.
Insomniac
ha
tomado
nota
de
las
críticas
al
original.
No
son
tantas
como
antaño,
otra
evidencia
de
la
escala
reducida
de
esta
iteración,
y
se
hubiese
agradecido
una
mayor
variedad
estructural
en
el
conjunto.

No
obstante,
la
historia
dura
lo
que
tiene
que
durar
y
se
presta
a
la
jugabilidad.
Plantear
una
segunda
partida
(con
opciones
como

Nueva
Partida+
,
donde
podemos
mantener
todo
nuestro
progreso
del
personaje
desde
el
principio)
cambiando
entre
las
casi
dos
decenas
de
trajes
disponibles
y
seguir
exprimiendo
este
genuino
territorio
son
opciones
que,
a
buen
seguro,
serán
la
opción
escogida
especialmente
por
aquellos
que
se
hagan
con
una
PlayStation
5
estas
Navidades.
El
motivo
es
principalmente
tecnológico,
que
no
es
poco.
Es
solo
en
PS5
donde
podemos
despedirnos
de
casi
medio
minuto
de
carga
de
datos
o
viajes
rápidos
de
quince
segundos.
La
memoria
SSD
de
la
nueva
consola
doméstica
de
Sony
garantiza
que
los
tiempos
de
espera
desaparezcan,
que
podamos
pasar
de
una
tasa
de
30
FPS
a
una
frecuencia
de
refresco
de
60
imágenes
por
segundo.
Fluidez,
comodidad
y
atractivo
visual.
El
denominado
Ray
Tracing
(iluminación
por
trazado
de
rayos
en
tiempo
real)
consigue
que
los
charcos
reflejen
el
entorno,
que
los
cristales
de
los
edificios
choquen
con
todo
lo
que
se
encuentre
delante.
Que
sintamos,
en
definitiva,
el
salto
tecnológico
tan
grande
que
vamos
a
acontecer
con
esta
máquina.
Un
disfrute
también
contemplativo.


Responsabilidad
heredada;
un
héroe
con
nombre
y
apellidos

La
valoración
general
es
de
encontrarnos
con
un
producto
casi
sobresaliente,
un
juego
que
repite
las
directrices
de
su
antecesor,
con
los
mismos
aciertos
y
errores;
que
demuestra
al
mismo
tiempo
que
repetir
una
tercera
vez
esta
fórmula
puede
ser
contraproducente.
Sus
nuevas
ideas
funcionan
de
maravilla,
con
la
sensación
inequívoca
de
que
la
creatividad
debe
ser
siempre
contemplada
a
la
hora
de
enfrentarse
a
este
tipo
de
faenas.


Marvel’s
Spider-Man:
Miles
Morales

condensa
en
pocas
horas
los
valores
fundamentales
del
personaje:
el
significado
de
esa
máscara,
la
voluntad
de
ser
el
hombre
araña
y
la
responsabilidad
de
saberse
protector
de
una
ciudad
entera.
Un
título
que
nos
recuerda
lo
importante
que
es
sentir
la
naturaleza
intrínseca
del
videojuego.
Ser
uno
mismo.
Miles
es
auténtico.
Él
también
es
nuestro
Spider-Man.
No
se
nos
ocurre
mejor
manera
para
empezar
la
nueva
generación
de
PlayStation.

Leave a Reply