La hora del mejor Atlético ante el Bayern

El

Atlético

se
juega
este
martes
(21.00,
Movistar
Liga
de
Campeones)
gran
parte
de
sus
aspiraciones
de
estar
presente
en
los
octavos
de
final
de
la

Champions
.
Lo
hará
ante
un

Bayern

que
se
presentará
en
el
Metropolitano
muy
rebajado.
Ya
clasificado
y
como
primero
de
grupo,
Hansi
Flick
ha
dejado
en
Múnich
a
Neuer,
Goretzka
y
Lewandowski.
Tampoco
estará,
por
lesión,
Joshua
Kimmich.
El
vigente
campeón
jugará
en
Madrid
sin
el
espinazo
del
equipo
con
el
que
conquistó
el
título
en
Lisboa
y
se
ratificó
como
el
gran
favorito
de
esta
edición

con
la
tunda
al
Atlético
(4-0)

en
la
primera
jornada
de
la
fase
de
grupos.

A
veces,
una
derrota
es
una
lección
o
una
secuencia
de
pistas
para
terminar
de
armar
una
idea.
Para
el
Atlético,
la
paliza
de
Múnich
le
sirvió
para
ajustarse.
Si
ese
primer
duelo
confirmó
el
poderío
del
Bayern,
también
le
valió
a
Diego
Pablo
Simeone
para
encontrar
el
equilibrio
entre
la
valentía
de
juntar
futbolistas
de
talante
ofensivo
y
jugar
en
campo
contrario,
como
hace
ahora,
y
rebajar
la
vulnerabilidad
defensiva.

Con
el
paso
adelante
dado
tras
el
confinamiento
y
reafirmado
en
este
inicio
de
curso,
Simeone
plantó
en
Múnich
una
alineación
muy
atrevida.
Plagó
el
equipo
de
jugadores
ofensivos
y
solo
los
centrales,
Savic
y
Felipe,
respondían
al
perfil
de
verdaderos
especialistas
defensivos.
La
goleada
cosechada,
sin
embargo,
no
provocó
que
el
entrenador
argentino
renunciara
en
los
siguientes
partidos
a
la
propuesta
que
ha
colgado
al
Atlético
el
cartel
de
serio
candidato
al
título
de
Liga.
En
Múnich,
el
equipo
generó
ocasiones,
primero
para
ponerse
por
delante
y
después
para
meterse
en
el
partido
cuando
perdía
por
dos
goles.
El
Atlético
terminó
devorado
por
el
ritmo
de
juego
del
Bayern
y
castigado
por
pérdidas
de
balón
que
le
costaron
los
dos
primeros
goles.
“Allí
jugamos
bien
y
tuvimos
ocasiones,
pero
hubo
cosas
puntuales
en
las
que
teníamos
que
mejorar”,
dice
Koke.

La
consecuencia
de
la
goleada
en
la
casa
del
campeón
alemán
fue
el
progresivo
cambio
de
sistema,
hasta
terminar
por
adoptar
una
defensa
con
tres
centrales.
La
entrada
en
escena
de
Mario
Hermoso
fue
el
primer
punto
del
refuerzo
defensivo.
El
segundo,
fue
situar
a
Llorente
por
delante
de
Trippier.

Los
partidos
dejaban
huellas
inequívocas
de
que
la
espalda
del
lateral
inglés
y
la
de
Lodi
eran
los
puntos
débiles
de
ese
Atlético
más
dominador
y
menos
especulativo.
Con
respecto
a
Trippier,
Simeone
admitía
internamente
el
agujero,
pero
también
que
contaba
con
pocas
ayudas.
Ahora,
Trippier
tiene
las
piernas
de
Llorente
para
hacerle
las
coberturas
y
a
Savic
más
cerca
de
su
flanco.
Lodi
parece
haber
quedado
para
partidos
de
menos
exigencia
defensiva.

Simeone
tenía
en
la
cabeza
desde
hace
tiempo
el
paso
a
un
sistema
con
defensa
de
tres
centrales.
Como
jugador,
lo
conoció
y
lo
practicó
con
la
Argentina
que
dirigía
Marcelo
Bielsa.
El
curso
pasado
ya
lo
puso
en
práctica
en
varias
ocasiones.
“Cuando
pensamos
en
Mario
y
lo
fichamos
era
para
la
búsqueda
de
algo
que
está
sucediendo
ahora.
Posiblemente
tardamos
más
tiempo
de
lo
de
lo
previsto,
pero
pensamos
siempre
en
esta
alternativa
que
Mario
la
está
haciendo
muy
buena.
Está
siendo
muy
importante
para
dar
salida
al
balón
y
para
sostener
a
ese
equipo
más
ofensivo.
Además,
libera
al
de
la
banda
izquierda,
ya
sea
Lodi,
Carrasco,
Vitolo
o
Saúl”,
explica
Simeone.
La
inclusión
de
Hermoso
como
tercer
central
le
ha
dado
al
Atlético
superioridad
numérica
cuando
inicia
el
juego
porque
los
rivales
le
suelen
jugar
con
dos
delanteros.
Y
en
ese
tres
contra
dos,
el
buen
pie
izquierdo
de
Hermoso
le
está
viniendo
bien.

Desde
Múnich,
el
Atlético
ha
encajado
cuatro
goles
en
ocho
encuentros,
dos
de
ellos
ante
el
Salzburgo
(3-2),
y
uno
en
Moscú
ante
el
Lokomotiv,
en
ambos
con
Lodi
como
titular.
Fue
las
dos
últimas
ocasiones
que
el
preparador
argentino
utilizó
en
defensa
una
línea
de
cuatro.
El
otro
tanto
lo
recibió
en
Pamplona
(1-3),
donde
ya
se
vio
con
más
claridad
el
paso
a
los
tres
centrales.
Hermoso
ha
sido
titular
en
los
cinco
partidos
de
Liga
que
siguieron
a
la
derrota
en
Alemania.
Fue
suplente
en
los
dos
partidos
con
el
Lokomotiv,
en
los
que
Simeone
prefirió
el
vuelo
ofensivo
de
Lodi.

Todo
apunta
a
que
Simeone
utilizará
ante
el
Bayern
ese
nuevo
sistema
que
Koke
define
como
“un
5-2-2-1”,
y
en
el
que
guarda
esperanzas
de
que
Suárez

este
martes
negativo
y
pueda
jugar.
El
charrúa
no
entró,
de
momento,
en
la
lista,
en
la
que
Simeone
incluyó
a
tres
porteros
porque
Oblak
no
pudo
completar
el
entreno.

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