Las 200 peores contraseñas del 2020 (y cómo hacer una segura y fácil de recordar)

Si
usted
se
llama
Aaron
y
planea
utilizar
su
nombre
como
contraseña
para
alguna
red
social,
sepa
que
este
año
90.256
usuarios

han
pensado
y
hecho
lo
mismo

y
que
los
ciberdelincuentes
tardarían
solo
tres
horas
en
descifrar
su
clave
y
acceder
a
su
perfil.
Si
entonces
prefiere
utilizar
una
combinación
numérica
del
1
al
6,
volverá
a
caer
en
la
trampa;
estas
suelen

ser
descifradas
en
un
segundo

y
son
utilizadas
por
más
de
dos
millones
de
usuarios
en
Internet.
Ambas
son
contraseñas
inseguras
y
fáciles
de
burlar.
Utilizarlas
es
casi
igual
que
no
tener
una
contraseña.
Sin
embargo,
están
dentro
de
las
más
populares
del
mundo.
¿Por
qué?

La
mayoría
de
los
usuarios
en
Internet
prioriza
la
conveniencia
por
encima
de
la
seguridad
y
se
expone,
voluntariamente,
a
que
sus
cuentas
y
datos
puedan
ser
robados
con
mucha
facilidad.
¿Cómo?
Mediante
la
utilización
de
contraseñas
como

123456

o

contraseña

para
proteger
cuentas
bancarias,
de
redes
sociales
o
sus
perfiles
en
sitios
para
comprar
en
Internet,
por
ejemplo.

NordPass
,
una
compañía
de
ciberseguridad,
ha
elaborado
un
listado
de
las
200
peores
contraseñas
del
2020
tras
examinar
un
total
de
275,7
millones
de
claves.
De
las
200,
122
son
iguales
a
las
de
2019
y
2018
y
78
son
incorporaciones
nuevas,
productos
del
año
de
la
pandemia.
Ahora,
en
un
mundo
que
teletrabaja
y
que
depende
cada
vez
más
de
Internet,
proteger
las
cuentas
de
ciberdelincuentes
es,
más
que
una
ventaja,
una
obligación.

La
tabla
muestra
las
50
opciones
más
populares
y
peores
para
una
clave
de
acceso,
según
los
expertos
en
ciberseguridad.
¿Pero
por
qué
estas
combinaciones
son
mala
idea
para
una
contraseña?
El
equipo
de
NordPass
y
los
desarrolladores
de
antivirus
Eset
Cibersecurity
explican
que
el
problema
está
en
la
combinación
predecible
y
en
la
frecuencia
del
uso.
Por
ejemplo,
siete
de
las
diez
peores
contraseñas
de
la
lista
de
NordPass
están
compuestas
por
varias
combinaciones
numéricas,
con

123456
,

123456789

y

12345678

ocupando
el
primer,
segundo
y
quinto
lugar,
respectivamente.
El
tercer
lugar
lo
ocupa

picture1
,
una
nueva
adición
a
la
lista,
seguido
de

contraseña
.
Estas
primeras
cinco
claves
reúnen
a
más
de
4.5
millones
de
usuarios
y
todas
juntas
han
sido
expuestas
más
de
38
millones
de
veces
en
distintas
violaciones
de
datos.

En
otras
palabras,
cualquier
persona
que
se
lo
propusiera
podría
ingresar
a
la
cuenta
bancaria
o
de
Instagram
de
estos
usuarios
en
segundos,
según
explica
el
escritor
y
técnico
en
ciberseguridad

Amer
Owaida
,
en

WeLiveSecurity,

el
blog
de
ciberseguridad
de
Eset.
De
las
78
nuevas
incorporaciones
a
la
lista
de
contraseñas
de
2020,
las
más
populares
son

senha

(portugués
para

contraseña
),

Million2

o

aaron431
.
Parte
de
la
última
contraseña
es
también
el
nombre
más
popular
utilizado
como
contraseña.
El
nombre
femenino
más
popular
para
las
contraseñas
es

ashley
.


Claves
seguras
pero
fáciles
de
recordar,
¿utopía?

¿Cómo
migrar
hacia
una
contraseña
segura
sin
olvidarla?
Los
expertos
en
ciberseguridad
recomiendan
que
todas
las
contraseñas
huyan
de
lo
general
hacia
lo
personal,
de
la
simplicidad
a
la
complejidad
y
que
mezclen
caracteres
numéricos
y
especiales
con
letras.
Las
contraseñas
con
más
de
10
caracteres,
mayúsculas
y
minúsculas
y
números,
son
las
más
fuertes.
Una
contraseña
que
incluya
todo
lo
anterior
podría
tardar
años
en
ser
descifrada,
no
segundos,
según
Eset.
Si
en
vez
de
palabras
se
utilizan
frases,
el
terreno
se
complica
todavía
más
para
los
atacantes.
“Considere
usar
una
frase
como
contraseña
única
para
cada
una
de
sus
cuentas
en
línea.
Si
hace
esto
bien,
será
mucho
más
difícil
o
incluso
imposible
de
descifrar
y
mientras
lo
hace,
evite
caer
en
la
reutilización
de
contraseñas”,
sugiere
Owaida.

Sin
embargo,
tener
diez
contraseñas
distintas
para
diez
cuentas
diferentes
puede
ser
confuso
para
el
usuario.
Por
eso
desde
NordPass
recomiendan
utilizar
un
“administrador
de
contraseñas”,
también
conocido
como

gestor
de
contraseñas
.
Esta
es
una
aplicación
diseñada
para
almacenar
credenciales
de
acceso
en
una
bóveda
cifrada
que
cuenta
con
la
funcionalidad
de
generar
contraseñas
complejas
para
cada
una
de
las
cuentas
en
línea
del
usuario.
El
sistema
genera
las
contraseñas
complejas
y
el
usuario
solo
debe
recordar
una
única
contraseña
maestra
para
poder
acceder
a
ellas.

Eset
también
recomienda

habilitar
el
doble
factor
de
autenticación

en
todos
los
servicios
que
ofrecen
la
opción.
Este
proceso
es
una
medida
de
seguridad
extra
que
requiere
de
un
código
obtenido
a
partir
de
una
aplicación,
o
un
mensaje
SMS,
además
de
una
contraseña
para
acceder
al
servicio.
Es
muy
popular
en
las
aplicaciones
de
bancos,
pero
también
puede
habilitarse
para
utilizar
en
muchos
sitios
web
y
aplicaciones
de
redes
sociales,
como

Twitter
,

Gmail

y
Dropbox.

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