Más de siete años de prisión para dos hombres detenidos en La Jonquera con una granada de mano

Los dos hombres detenidos en La Jonquera con una granada, en fotos en las que salen con armas.

Los
dos
hombres
detenidos
en
La
Jonquera
con
una
granada,
en
fotos
en
las
que
salen
con
armas.

La
Audiencia
de
Girona
ha
juzgado
este
miércoles
a
dos
hombres,
de
nacionalidad
rusa
y
ucraniana,
que
la
Guardia
Civil
detuvo
en
La
Jonquera
(Alt
Empordà)
el
4
de
octubre
de
2019
con

una
granada
de
mano
de
fabricación
serbia
en
un
maletín.

En
el
juicio,
que
por
motivos
de
seguridad
se
ha
celebrado
a
puerta
cerrada
y
en
medio
de
un
amplio
despliegue
policial,
los
acusados
han
aceptado
siete
años
y
ocho
meses
de
prisión.
Su
abogado,
Joaquim
Bech
de
Careda,
ha
solicitado
que
sean
expulsados
del
país
una
vez
hayan
cumplido
dos
años
y
medio
de
la
condena
y
que
no
puedan
volver
en
una
década.
Según
el
letrado,
la
fiscal
no
se
ha
opuesto
a
la
petición.

Inicialmente,
la
fiscal
pedía
para
ellos
10
años
y
medio
de
cárcel
por
los
delitos
de
depósito
de
armas
de
guerra
y
tenencia
de
útiles
destinados
a
la
comisión
de
un
delito
de
falsedad
documental.
En
la
vista
oral
celebrada
este
miércoles
en
la
Sección
Cuarta
de
la
Audiencia
de
Girona,
los
dos
acusados
han
reconocido
que
llevaban
una
granada
de
mano
antipersona
M-75
de
uso
militar
y
tampones
para
falsificar
visados.
Tras
la
confesión,
la
Fiscalía
ha
pactado
con
la
defensa
una
condena
de
siete
años
y
ocho
meses.

Según
el
escrito
de
acusación,
cuando
pasaban
pocos
minutos
de
las
nueve
de
la
noche
del
4
de
octubre,
una
patrulla
de
la
sección
fiscal
de
la
Guardia
Civil
de
La
Jonquera
que
hacía
un
control
rutinario
en
la
AP-7
dio
el
alto
al
Mercedes
con
matrícula
bielorrusa
en
el
que
viajaban
los
acusados
en
dirección
a
Francia.
Los
agentes
registraron
el
vehículo
y
en
los
asientos
traseros
hallaron
un
maletín
que
contenía
la
granada
de
mano
antipersona
M-75
de
fabricación
serbia
que
les
pareció
que
estaba
“aparentemente
en
perfecto
estado”.
Los
agentes
perimetraron
una
zona
de
seguridad
y
activaron
a
los
Técnicos
Especialistas
en
Desactivación
de
Explosivos
(Tedax),
que
confirmaron
que
se
trataba
de
“un
arma
de
guerra
en
perfectas
condiciones
de
funcionamiento
y
conservación
de
todos
sus
elementos”.

Durante
el
registro,
los
agentes
también
localizaron
tres
tampones
de
tinta
negra
y
sellos
de
visado
de
pasaportes
para
salida
de
vehículos
por
Medininkai
(Lituania)
que,
según
el
escrito
de
la
Fiscalía,
los
acusados
llevaban
“con
el
fin
de
simular
la
entrada
y
salida
en
países
comunitarios”.
Un
informe
pericial
determinó
que
se
trataba
de
“reproducciones
fraudulentas
de
sellos
de
visados
de
salida
y
entrada
por
vía
terrestre”.
Ante
estos
hallazgos
detuvieron
a
los
dos
hombres,
que
ingresaron
en
prisión
al
día
siguiente.

La
Guardia
Civil
informó
de
la
apertura
de
una
investigación
para
descubrir
“la
posible
relación
de
los
detenidos
con
grupos
criminales
ubicados
en
territorio
nacional
y
posiblemente
relacionados
con
robos
violentos
y
otros
hechos
delictivos”.
Según
algunas
fuentes
cercanas
a
la
investigación,
también
con
una
posible
vinculación
con
los
servicios
de
espionaje
ruso.
Referente
a
esta
supuesta
relación,
Bech
de
Careda
sostiene
que
una
vez
acabada
la
instrucción
queda
claro
que
se
trata
solo
de
“delincuencia
común”
y
que
la
teoría
de
los
espías
“es
más
de
película
de
ciencia
ficción”.

No
obstante,
se
analizaron
los
teléfonos
móviles
y
las
cartas
hallados
en
el
Mercedes
y
su
contenido
se
está
investigando
en
una
pieza
separada
que
se
encuentra
bajo
secreto
de
sumario.
En
las
imágenes
de
los
teléfonos
aparecen
fotos
de
ambos,
armados.

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