El mercado de teléfonos inteligentes tardará al menos un año en alcanzar niveles anteriores a la pandemia

Antes de la pandemia de coronavirus, el mundo se encontraba en un periodo de crecimiento económico y las ventas globales de teléfonos inteligentes se habían mantenido relativamente estables durante varios años. Pero la expansión del SARS-CoV-2 por todo el mundo cambió por completo el escenario. La venta de móviles cayó un 26% en el primer trimestre de 2020, según el informe Future of devices publicado este lunes en el marco del CES por GSMA Intelligence (la división de investigación de la GSMA, la asociación de operadores de telecomunicaciones). Mientras que en el segundo trimestre la caída fue menos pronunciada, de un 6%, en el tercero la industria se empezó a recuperar y la venta de móviles aumentó un 32%. Los investigadores esperan que el mercado de los smartphones tarde varios meses en alcanzar niveles prepandémicos.

Jason Reed, analista principal de Consumo Digital de GSMA Intelligence, vaticina que la recuperación del mercado de teléfonos inteligentes será muy desigual en 2021. “En países como China y en otras naciones donde la pandemia se ha mantenido bajo control, la recuperación ya ha comenzado”, señala. Pero en gran parte de Europa y América se espera que la Covid-19 “continúe causando interrupciones económicas durante la primera mitad del año como mínimo, y es probable que los efectos persistentes sean significativos”. Reed considera poco probable que en estas regiones se produzca un repunte y se vuelva a los volúmenes prepandémicos hasta al menos el cuarto trimestre del año.

El informe, elaborado con datos de encuestas en las que han participado 20.000 encuestados de 20 países y más de 100 operadores, augura que en 2021 el desempleo continuará siendo alto en gran parte del mundo y miles de personas sufrirán económicamente el impacto de la pandemia. La industria de los smartphones afronta así un mercado transformado en 2021. Los fabricantes tendrán que adaptarse a lo que solicitan los usuarios y repensar sus expectativas. “Estamos viendo que las tendencias que ya estaban en marcha se están acelerando mucho más rápido de lo esperado”, señala Reed.

Los usuarios cada vez se preocupan más por lo que pagan por sus smartphones. El precio de los nuevos teléfonos 5G, por ejemplo, ya estaba en declive antes de la pandemia porque a los fabricantes cada vez les resulta más barato producir estos móviles, “principalmente con la llegada de chips 5G menos costosos como la Serie 4 de Qualcomm”. Desde el primer trimestre de 2019, el precio medio de estos smartphones ha caído aproximadamente un tercio, según el informe.

Reed señala que, según un análisis de 184 teléfonos 5G, el precio de lanzamiento estaría en torno a los 600 dólares —unos 490 euros—. “La dramática disminución en el coste que hemos visto entre 2019 y la actualidad fue impulsada por una avalancha de nuevos teléfonos de fabricantes, principalmente con sede en China, que compiten fuertemente en el precio”, afirma. Ahora que esas marcas ya han entrado en el mercado de teléfonos 5G, “es poco probable que volvamos a ver una caída tan rápida”.

Con las dificultades económicas que en la actualidad enfrenta gran parte del planeta, los investigadores esperan que los fabricantes complementen al menos sus grandes buques insignia con una alternativa mucho más asequible. “El mejor ejemplo de esto es Apple, que lanzó un iPhone 5G muy económico como parte de su línea de iPhone 12, y esperamos que otras marcas que no son necesariamente conocidas por ello compitan más fuertemente en precio que en el pasado”, añade el analista.

Pese a los retrasos en el despliegue del 5G en ciertos mercados debido a la pandemia, las perspectivas siguen siendo positivas. La intención de mejorar estas redes es común en la mayoría de mercados, pero China es indudablemente el epicentro del 5G. También ha aumentado el interés por esta tecnología en Europa. Aun así, los europeos y los estadounidenses están a día de hoy menos entusiasmados con el 5G que los ciudadanos de países como China o Corea del Sur.

Si en 2019 el 24% de los españoles pretendía adquirir un terminal con 5G, en 2020 la cifra aumentó al 38%. En China el porcentaje alcanza el 62% y en Corea del Sur, el 53%. Pero para la mayoría de usuarios, el 5G es un beneficio a la hora de comprar un nuevo teléfono pero no una prioridad, según señala el informe. En su lugar, prefieren prestar atención a la duración de la batería, la durabilidad, la seguridad o la calidad de la cámara.

Además, si antes de la pandemia los usuarios cambiaban de móvil en promedio cada poco más de dos años, ahora se espera que lo hagan cada tres, lo que podría limitar la recuperación del mercado de smartphones. Aunque, según los investigadores, a medida que mejoren las economías, los consumidores pueden cambiar de parecer. De hecho, la investigación indica que en la actualidad el 29% de los propietarios de smartphones afirman que probablemente cambien de dispositivo en 2021.

De Apple a Huawei

En cuanto a los fabricantes, Apple y Samsung son los que mejor han resistido la pandemia. Han salido relativamente ilesos en cuanto a la cuota de mercado y lealtad de sus clientes, según el informe. Mientras tanto, Huawei se enfrenta a un obstáculo importante que podría tener graves implicaciones en el futuro: las sanciones estadounidenses que bloquean su acceso a aplicaciones de Google y diseños de chips ARM.

En 2021 los móviles de Huawei empezarán a tener incorporado Harmony, su propio sistema operativo. El informe indica que los usuarios leales a la marca, que son principalmente chinos, impulsarán la adopción del nuevo sistema. El fabricante podría llegar a acaparar el 46% de las compras de teléfonos inteligentes en China en 2021, sentando así la base para su expansión futura. Aunque fuera del país asiático, lo tiene más complicado. Especialmente si no consigue llevar a sus móviles las aplicaciones más demandadas por los usuarios de occidente.

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