La ola de frío polar, a punto de remitir

El frío polar, que el pasado martes pulverizó tres registros históricos, tiene las horas contadas, aunque todavía este jueves mantiene en alerta a una treintena de provincias de 12 comunidades, dos de ellas, Aragón y Castilla-La Mancha, en rojo, el nivel más alto, por mínimas de entre 12 y 15 grados bajo cero. Ya las primeras horas del miércoles los valores fueron algo menos fríos que el martes, aunque aún eran “extraordinariamente bajos”, certifica Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Molina de Aragón, en Guadalajara, en la que se marcó la mínima, los termómetros cayeron a -19,9º, lejos de los -25,2° que hizo el martes. En el podio del frío, la acompañaron de nuevo Calamocha con -18º, y Santa Eulalia del Campo (ambas en Teruel), con -17,8º, según la red de estaciones automáticas de la Aemet. En la zona centro, destacan los -12,2 del aeropuerto de Barajas y los -7,1ºC del Parque del Retiro de Madrid, un “muy ligero ascenso” de las temperaturas en la capital.

Si las mínimas del martes, la jornada más fría de lo que llevamos de ola, fueron hasta 20 grados más bajas de lo habitual, sobre todo en los páramos de Guadalajara y de Teruel, las del miércoles aún estaban entre 7 y 17 grados por debajo de los valores habituales en buena parte de la franja central peninsular.

Un día más, las provincias de Teruel (la comarca de Albarracín-Jiloca) y Zaragoza (Ibérica zaragozana) han pasado la noche y primeras horas de este jueves en rojo por hasta 18 grados bajo cero. En Castilla-La Mancha, solo Guadalajara (Parameras de Molina) continúa con nivel rojo por hasta 20 grados bajo cero.

“Podemos dar por finalizada la ola de frío entre hoy o mañana, aunque las temperaturas aún estarán por debajo de lo normal”, advierte el portavoz. Así los valores ya serán en general “más acordes” con lo normal, aunque seguirán siendo “muy bajos” en puntos donde persiste mucha nieve, como el sur de Castilla y León, el sur y el este de Madrid y la provincia de Toledo. En estas zonas se espera que de nuevo los termómetros caigan por debajo de -10º. Incluso en el este de Castilla y León, en el entorno de la Ibérica zaragozana y en los páramos de Teruel y de Guadalajara se puede volver a bajar de -15º.

Los próximos días seguirá la situación anticiclónica, es decir, cielos poco nubosos y pocas lluvias, que apenas se dejarán ver de forma débil en el Cantábrico oriental, Pirineos y en el norte de las islas Canarias de mayor relieve. El ambiente seguirá siendo muy estable, con vientos flojos o en calma. Estos ingredientes, junto con la ingente cantidad de nieve que sigue acumulada en el suelo, continuarán favoreciendo las fuertes heladas en el centro y el este.

La estabilidad provocará además inversión térmica, un fenómeno que hace que haga más frío en los valles que en las montañas, cuando lo normal es lo contrario. También queda nieve, lo que favorece un enfriamiento más intenso del suelo. Además, la masa de aire frío se va sustituyendo por otra más cálida, lo que provoca una especie de “tapadera atmosférica” que dificulta la dispersión de los contaminantes. Así, como ocurre cada invierno en situaciones anticiclónicas, vuelve la boina a Madrid y el resto de grandes ciudades.

El viernes, las temperaturas mínimas subirán de 3 a 5 grados, pero aún se esperan heladas intensas en el sur de Castilla y León, en torno de la Ibérica zaragozana, sur de Aragón, puntos de la Comunidad Madrid y de Castilla-La Mancha, donde se puede bajar un día más de -5º e, incluso, de -10º en las dos mesetas. Desde el viernes, se espera que se superen los 5º en casi toda la Península, excepto en áreas de montaña y los páramos de Teruel y Guadalajara. En la Comunidad de Madrid, los termómetros ya subirán de 10ºC el fin de semana. A partir del martes comenzarán a soplar vientos del oeste, que contribuirán a subir más las temperaturas.

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