La segunda redención alemana de Luka Jovic: por qué se empeña en volver al Eintracht

Luka Jovic ya confió una vez su redención al Eintracht Frankfurt. El 1 de julio de 2017 llegó a Alemania cedido por el Benfica, donde había descarrilado. De un comienzo de enfados por no jugar, a cierta desorientación nocturna coronada por un confuso accidente en su piscina que le costó mes y medio de baja. “No era profesional. Siempre admito mis errores. Tuve un problema en mi cabeza. Estaba nostálgico”, reconoció. Entonces era otra promesa rota. Hasta que se cruzó con Nico Kovac en Fráncfort. El entrenador lo instaló en su hotel, iba a buscarlo a la habitación para llevarlo al gimnasio: marcaje cerrado.

“Además, le hablaba en su idioma. Y él le reconocía la autoridad cuando le decía cosas como: ‘O haces esto o te mato”, recuerda una fuente del Eintracht. “Nunca ha estado tan bien como aquí”, dice.

De algún modo, parece que la felicidad fue mutua. “El fichaje más espectacular del mercado de invierno”, escribió este miércoles el diario Bild, horas después de que el director deportivo del Eintracht, Fredi Bobic, contara el martes en público que el retorno del futbolista se encontraba próximo: “Luka Jovic está a punto de llegar a nuestro club hasta el próximo verano”, dijo.

Poco después, mientras se negociaban los términos de la cesión sin opción a compra hasta final de temporada entre el Madrid y el club alemán, su entrenador, Adi Hüter, también adelantó su alegría: “Obtenemos un jugador especial”, dijo. “Es una gran señal de cara al público y también hacia dentro”.

Hüter sucedió a Kovac en el banquillo al final de la primera temporada de Jovic en Alemania y desde el club recuerdan que fue realmente quien lo impulsó a explotar como el goleador que, con 21 años, sedujo a Zidane, que ha reconocido haber solicitado su fichaje. Con Kovac ya empezó a asomar: nueve goles y dos asistencias en 1.141 minutos (participó en un gol cada 103 minutos). Pero descolló en la temporada 2018-19 con Hüter, que le colocó al lado a Ante Rebic: 27 goles y siete asistencias en 3.302 minutos (participó en un gol cada 97 minutos).

En ese punto, el Madrid decidió pagar 60 millones de euros por él. Zidane lo recordaba este miércoles así: “Un delantero que marca goles, esa es su característica, es uno que marca mucho. Tenía 21 años, joven, pretendemos solo eso, y es lo que queremos de Luka. Sigue siendo la misma cosa, pero no ha tenido mucha suerte, y también ha tenido dificultades de adaptación”, dijo. En el Madrid ha marcado dos goles y ha dado dos asistencias en 1.014 minutos (una participación cada 253 minutos).

No ha llegado a encajar en Valdebebas, con un conocimiento escaso del español, sin haber trabado apenas amistades en la plantilla y con dificultades para conectarse al juego del equipo, como saben también en el Eintracht. “Cuando llegas al Real Madrid, que tiene gente de tanta calidad como Benzema, tienes que adaptarte a ellos; no puedes esperar que lo hagan ellos a ti. Hay cosas que no ha hecho bien”, dice la citada fuente del club alemán. “Ahora tenemos que ver no sólo cómo se encuentra físicamente, sino también de cabeza”.

El Eintracht Frankfurt tiene aún unos 20 partidos por delante este curso y le han prometido jugar mucho. La última vez que lo hizo con el Madrid fue el 8 de noviembre: siete minutos en Mestalla. “Si mete cinco goles, vamos a estar felices. Y si no mete ninguno, no pasa nada”, dicen desde el club alemán, eufóricos por el retorno. “Me alegré muchísimo cuando volví a oírle”, contó Hüter sobre la conversación telefónica que habían mantenido. “Tiene que aprender muchas cosas, y es lo que va a hacer”, dijo este miércoles Zidane sin querer dar por hecha la cesión.

Leave a Reply