La Audiencia Nacional juzga a una red que enviaba armas a Siria e Irak entre ropa usada

La Audiencia Nacional juzga este miércoles a siete acusados de integrar una red que entre 2013 y 2015 envió desde España a Siria e Irak dinero, armas y explosivos para las organizaciones yihadistas Dáesh y Jabhat al Nusra en contenedores camuflados entre ropa usada.
La Audiencia Nacional juzga este miércoles a siete acusados de integrar una red que entre 2013 y 2015 envió desde España a Siria e Irak dinero, armas y explosivos para las organizaciones yihadistas Dáesh y Jabhat al Nusra en contenedores camuflados entre ropa usada.Emilio Naranjo / EFE

La Audiencia Nacional juzga desde este miércoles a una red que supuestamente ayudó a enviar armas, uniformes militares, componentes de explosivos y dinero en efectivo a los grupos terroristas Estado Islámico y Jabhat al Nusra en Siria e Irak entre 2013 y 2015. El material iba camuflado en contenedores de ropa y calzado de segundo mano.

El supuesto cabecilla del grupo, Ammar Termanini, ciudadano sirio nacionalizado holandés, ha negado que utilizara su mercantil Tigre Negro S. L., con sede en Cocentaina (Alicante), para exportar material para los grupos yihadistas, y que únicamente comerciaba con prendas usadas de carácter civil. La investigación policial, sin embargo, ha documentado al menos cinco envíos con pertrechos para las organizaciones terroristas. El último, interceptado en el puerto de Valencia el 1 de marzo de 2016, un mes después de la detención de Termanini, consistía en más de 20.000 uniformes pertenecientes al ejército del Reino Unido, entre ellos trajes de resistencia para la guerra bacteriológica.

La Fiscalía pide penas de entre 18 y 23 años de cárcel para Termanini y los otros seis acusados por delitos de pertenencia a organización terrorista, financiación del terrorismo y blanqueo de capitales, entre otros delitos. Termanini enviaba la mercancía al puerto turco de Mersin por estar ubicado cerca de Siria e Irak y para ahorrar así costes. Este miércoles afirmó que la ropa que enviaba era la de peor calidad y la más barata, ya que estaba destinada a campos se refugiados y a personas con poco poder económico.

El escrito de acusación provisional detalla las imágenes almacenadas en los dispositivos intervenidos a Termanini, en las que este aparece en Siria portando armas de guerra junto con otros individuos también armados; o los mensajes publicados en la red social Facebook que demostrarían la “extrema ideología yihadista y sus vínculos con las organizaciones terroristas”. A ello añade que el líder del grupo, en sus conversaciones telefónicas, afirma tener los contactos y recursos necesarios para que “pisen el cuello” a la familia de su exmujer, lo que para el fiscal demuestra “las buenas relaciones, cuando no la propia integración en la mencionada Organización terrorista Frente al Nusra, que es quien controla su ‘pueblo’”.

Leave a Reply