Ataque de nervios en el piragüismo español

La guerra interna en el piragüismo español desatada por Carlos Garrote y el ex presidente federativo Juan Román Mangas por lo que consideran un proceso de selección “amañado” vivió este miércoles otro capítulo. La Federación decidió reactivar los test para elegir el K4-500 que competirá en Tokio después de que se suspendieran el lunes una vez que Garrote insinuara que algunos compañeros iban más lentos con él en la embarcación para dejarle fuera de Tokio. Sólo ha habido un día de pruebas en esta segunda tanda, el de este miércoles, el test con la el K4 de Craviotto-Cooper-Arévalo-Germade, la embarcación que en la primera tirada de las dos previstas firmó el mejor tiempo con 3,8 segundos de ventaja. Este jueves y viernes estaban previstas las otras dos tiradas: la de Craviotto-Garrote-Arévalo y Toro y la de Craviotto-Cooper-Arévalo-Toro. No habrá porque este miércoles a primera hora de la mañana, Garrote y Cristian Toro abandonaron la concentración de Trasona, Asturias, donde la selección tiene fijado su cuartel general.

Han presentando una baja médica a la Federación. Aseguran no encontrarse bien físicamente para poder competir. “Yo me voy de aquí y voy a hablar con mi psicólogo… para saber si puedo rendir”, comentó Toro, según un testigo, en el hangar (el sitio donde se guardan las piraguas). El martes a mediodía la Federación envió un correo a los seis palistas para que confirmaran su asistencia a la reanudación de los test; Toro confirmó su presencia salvo cambiar de idea 24 horas después. Él mismo ha dicho esta mañana haber acompañado a su compañero Garrote a urgencias por un “cuadro nervioso”. A mediodía, preguntado por los medios sobre su baja, Toro contestó: “Apenas he comido y dormido en las últimas 72 horas. No estoy bien ni físicamente ni mentalmente, y mi psicologo lo puede avalar, para que me evalúen. Por eso no participo en los test”.

24 horas antes, según otro testigo, le deseó suerte a Craviotto-Cooper-Arévalo-Germade, la embarcación que hasta ahora ha firmado el mejor tiempo en los test para ir a los Juegos. “Suerte chicos y muchos ánimos; a darle caña a los alemanes [los campeones del mundo y favoritos al oro en Tokio]”. En el equipo nacional hay quien considera que Garrote y Toro —derrotados la semana pasada en el K1-200 y cuya única opción para ir a los Juegos era hacer el mejor tiempo en el K4-500— están intentando alargar el proceso de selección todo lo posible e impugnar los criterios de selección.

De momento, han conseguido que se interrumpa de manera indefinida y sin que haya fecha para la reanudación. La Federación comunicó el martes por la tarde que los selectivos iban a tener que terminarse esta semana y que esta semana quedaría definida la embarcación para la Copa del Mundo de mayo y para los Juegos. Quedan cuatro meses y medio para la cita olímpica y quieren que la embarcación se centre y afine la preparación para poder luchar por el oro. En el comunicado en el que se envió este miércoles por la tarde a los medios explicando que el proceso se detenía por las bajas de Garrote y Toro -”tras la tensión acumulada estos días”-, no dieron fecha para la reanudación. Mientras, los subcampeones del mundo en Szeged 2019 (Craviotto, Cooper, Arévalo y Germade) que igual que Toro y Garrote llevan días sin descansar pero sí acudieron a competir, no tienen fecha para volver a los entrenamientos.

Pedro Pablo Barrios, el nuevo presidente de la Federación, elegido hace un mes, intentó ayer trasladar un mensaje de tranquilidad pese a que la selección es un polvorín. “Tengo confianza absoluta en el seleccionador Miguel García y exijo respeto por ser un técnico de prestigio impresionante y uno los más laureados” (sus deportistas ganaron cuatro medallas olímpicas en Rio2016, Londres2012 y Pekín 2008).

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