Murcia vota la moción local bajo el síndrome del transfuguismo

Los cuatro concejales de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Murcia.
Los cuatro concejales de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Murcia.EFE / EFE

Los 15 concejales del Ayuntamiento de Murcia —nueve del PSOE, cuatro de Ciudadanos y dos de Podemos—, que firmaron la moción de censura para sacar de la alcaldía a José Ballesta, del PP, agotan las horas previas al debate plenario, mañana jueves, con el diseño de la estructura y primeras medidas de gobierno que sacarán adelante si prospera el cambio. Son días de vértigo y viven bajo el síndrome de una posible fuga de votos, como ocurrió el pasado día 18 en la Asamblea autonómica, cuando tres diputados tránsfugas de Cs hicieron fracasar la moción de censura contra el presidente regional, Fernando López Miras, del PP.

La coordinadora autonómica de Ciudadanos en Murcia, Ana Martínez Vidal, aseguró ayer que los cuatro concejales de Cs de la capital se han aislado estos últimos días para evitar cualquier intento de boicotear la moción de censura prevista este jueves y que, si sale adelante, pondrá fin a más de dos décadas de hegemonía del PP en la capital. Solo haría falta que se perdiera un voto de los 15 que suman la mayoría absoluta.

“Estamos muy serenos, tranquilos porque son decisiones meditadas, tomadas desde el consenso y la necesidad de gestionar bien el dinero público en la ciudad”, reconocía el sábado pasado Mario Gómez, vicealcalde de Murcia por Cs hasta que el PP, su socio en el gobierno local desde 2019, lo apartó por promover junto al PSOE, y con el apoyo de Podemos-Equo, la moción para desalojarlo de la alcaldía. Ayer, Gómez y sus tres compañeros de grupo municipal viajaron a Madrid para reunirse con la dirección nacional.

El fracaso de la moción que debía sacar al popular Fernando López Miras de la presidencia regional de Murcia ha sido demoledor para sus promotores, sobre todo por los casos de transfuguismo y los cambios que ha provocado en el tablero político español. Y además ha desplazado el foco de atención a lo que suceda en la Glorieta, donde tiene su sede el Ayuntamiento murciano.

Salvado y recompuesto su gobierno, el presidente de Murcia busca el fracaso de la moción de censura en la ciudad y evitar así que el alcalde José Ballesta sea relevado en la alcaldía por el socialista José Antonio Serrano. López Miras entró de lleno este fin de semana en la guerra de relatos que salpica todo la moción y defendió la gestión del alcalde de Murcia frente “a un tripartido que utiliza el argumento de la corrupción, que no es real porque no hay nadie imputado ni acusado”, dijo en declaraciones a la Cope. Retrató al concejal Mario Gómez como un político ambicioso y dejó caer que el acuerdo entre PSOE y Cs en la capital se había reformado para que ambos partidos se alternen en la alcaldía en los dos años que restan de mandato, visto que Cs había perdido la presidencia regional tras fracasar la moción en la Asamblea.

Los dos partidos lo han desmentido y la alcaldía sería hasta 2023 para el socialista José Antonio Serrano. El portavoz de la Ejecutiva socialista local de Murcia, Javier Mármol, recuerda que sobre la mesa del Ayuntamiento hay 15 concejales —frente a los 11 del PP y los 3 de Vox—, que suman mayoría absoluta, y “quieren acabar con una etapa donde el PP se ha mantenido en el poder gracias a una amplia red clientelar, tejida durante años, y cuya gestión que está siendo investigada por la Fiscalía provincial y la UDEF de la Policía Nacional”. Las dos formaciones políticas han escenificado estos días que la moción, que se votará de forma nominal, seguía adelante.

Cambio político

Mientras tanto, el goteo de bajas en Cs a nivel nacional y el desplome electoral que anticipan algunos sondeos añaden más presión a la moción local de Murcia. “Ya tenemos constancia de lo que ha pasado con los compañeros en la Asamblea regional y nos podemos imaginar lo que puede pasar con nosotros”, reconocía este fin de semana Gómez, que pese a todo se reafirma en la necesidad de un cambio político en la ciudad. “Nuestros socios [en referencia al PP] no han querido trabajar en unidad de acción, nos han bloqueado y han dado la espalda a los murcianos porque no han sabido cambiar las prioridades con la crisis sanitaria”, añadió.

Los cuatro ediles del partido de Inés Arrimadas esperan al jueves con reuniones a diario, hablando mucho y trabajando sobre la futura estructura del gobierno local y el programa político que sacarán adelante en los dos años que faltan para los comicios de 2023. “Estoy convencido de que llegaremos y llegaremos bien y la moción saldrá adelante”, apostilló Gómez. Los socialistas aprietan las filas para que la hoja de ruta se cumpla.

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