El PP maneja una lista de más de 100 cargos de Ciudadanos a los que fichar

El hasta ahora portavoz de Ciudadanos en las Cortes Valencianas y coordinador autonómico del partido en esa comunidad, Toni Cantó (izquierda), conversa con el líder del PP, Pablo Casado, durante la presentación de la candidatura del PP de Madrid para las elecciones a la Asamblea de Madrid.
El hasta ahora portavoz de Ciudadanos en las Cortes Valencianas y coordinador autonómico del partido en esa comunidad, Toni Cantó (izquierda), conversa con el líder del PP, Pablo Casado, durante la presentación de la candidatura del PP de Madrid para las elecciones a la Asamblea de Madrid.Eduardo Parra / Europa Press

La batalla por la reunificación de la derecha tiene aún por delante muchos capítulos, con el rival más débil, Ciudadanos, en el punto de mira del Partido Popular. En los últimos meses, cuatro decenas de cargos públicos y orgánicos y exdirigentes de Cs han abandonado la formación, de los cuales nueve han acabado ya en el PP. Con la incorporación a Génova, 13 de Fran Hervías, exsecretario de Organización de Cs, el partido de Pablo Casado maneja una lista de más de un centenar de cuadros de Ciudadanos de toda España que podrían estar en disposición de dar el salto a las filas populares, según fuentes próximas al exdirigente.

La operación del PP para absorber a Ciudadanos tras la moción de censura en Murcia solo ha dado sus primeros pasos. Después de algunas incorporaciones sonadas procedentes de las filas de Inés Arrimadas al PP —como la del exlíder de Cs en la Comunidad Valenciana, Toni Cantó, la diputada catalana Lorena Roldán y el exsecretario de Organización Fran Hervías—, el PP prepara nuevas bombas que detonar en la red territorial de su partido rival. La incorporación de Hervías a la cúpula popular como asesor es uno de los golpes clave para tratar de dinamitar a la formación centrista. Como responsable de la expansión nacional de Ciudadanos en la etapa de Albert Rivera, Hervías atesora un importante grupo de cuadros leales por los territorios, a quienes en su día él incorporó al partido, que podrían estar en disposición de abandonarlo para recalar en el PP, según fuentes próximas al dirigente. El listado asciende a más de un centenar de cargos públicos, entre diputados autonómicos, alcaldes, concejales y exdiputados nacionales.

Hervías trabaja ya a las órdenes del secretario general del PP, Teodoro García Egea, con despacho propio en la quinta planta de la sede de los populares en la calle Génova. El exsecretario de Organización de Cs no es una incorporación cualquiera: por el puesto que ocupó durante años bajo el liderazgo de Rivera, el Lobo —como le apodaban sus compañeros— tuvo acceso a abundante información sensible de las tripas de Ciudadanos, que ha conservado a buen recaudo, y forjó una red de contactos que ahora puede poner a disposición del PP. Los populares le han dado entrada en el corazón del partido, y trabaja también en la estrategia para ayudar a Pablo Casado en su plan para el asalto a La Moncloa.

En el caso de que Hervías activara la salida de los cargos de su red de influencia, Cs podría encontrarse con la quiebra de varios de sus grupos parlamentarios autonómicos por todo el país, siempre según las mismas fuentes. El plan, no obstante, no es forzar las deserciones de forma inmediata, sino como un goteo durante los dos próximos años hasta las elecciones generales. El PP tampoco tiene en sus planes incorporar a todos los dirigentes que quieran abandonar Ciudadanos, sino que seleccionará los que más le interesen.

La dirección de Arrimadas está preparada para nuevos disidentes, pero no contempla una desbandada al PP, según fuentes de la cúpula. “Va a haber ruido, sí, pero será más ruido que nueces”, dicen en el equipo de la presidenta, donde describen los abandonos como un asunto más “cuantitativo que cualitativo” y destacan que muchos de los que salen “ya tenían la carrera política acabada”. La cúpula sí espera alguna salida sonada más, como la de la exconsejera de Cultura del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, Marta Rivera de la Cruz. Aunque no va en la lista del PP para el 4 de mayo, la previsión es que vuelva a incorporarse como independiente al Gobierno de la presidenta madrileña, en caso de que esta sea reelegida.

Cs confía también en que la opinión pública rechace este tipo de comportamientos políticos y en que las incorporaciones provoquen malestar interno en el PP. “Yo creo que esto a largo plazo nos da fortaleza, porque los españoles no son tontos, son gente sensata y honesta, y esto al final le va a tener que pasar factura al PP. Hay algunos espectáculos que han sido muy bochornosos, a mí me producen cierta vergüenza”, razonó este jueves en RNE Edmundo Bal, candidato de Cs a la presidencia de la Comunidad de Madrid.

Los antecedentes demuestran, sin embargo, que la estructura de Cs es frágil y se quiebra con facilidad. Desde que el secretario general del PP, tras la moción de censura en Murcia, hizo un llamamiento público a los dirigentes de Cs a un desembarco masivo, el partido ha perdido a 19 cargos relevantes. Nueve de ellos ya están en las filas del PP. En total, las bajas —entre cargos públicos y orgánicos que han abandonado o han sido expulsados por el partido— ascienden a cuatro decenas en los últimos meses.

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