Los principales directivos del mundo confían en que 2021 termine siendo un buen año

Bolsa de Nueva York el pasado 25 de marzo.
Bolsa de Nueva York el pasado 25 de marzo.Courtney Crow

Fidelity es una de las mayores gestoras de fondos del mundo. Con activos bajo gestión de cinco billones de dólares (4,2 billones de euros), la firma de Boston creada en 1949 y liderada todavía por un miembro de la familia fundadora —Abigail Johnson— está especializada en renta variable. Su estilo de inversión se caracteriza sobre todo por la gestión activa, es decir, la selección de valores tras analizar los fundamentales de las compañías. Para ello, sus analistas y gestores destinan gran parte del año a viajar por el mundo y a entrevistarse con los principales líderes empresariales. Semejante caudal de información es un termómetro preciso del sentimiento del mercado y por eso, desde hace 11 años, publican la Encuesta Anual de Analistas de Fidelity.

EL PAÍS ha tenido acceso en exclusiva a las conclusiones de la última Encuesta que, debido a las restricciones de movilidad impuestas por la covid, no contó con tantas reuniones presenciales, pero sí con miles de conversaciones telefónicas y videollamadas con los consejeros delegados de las compañías. Las conclusiones de este sondeo son bastante optimistas. El primer trimestre de 2021 no ha cumplido las expectativas debido al lento proceso de vacunación en buena parte del mundo. Sin embargo, la Encuesta de Fidelity apunta a que este año “se reactivará el crecimiento mundial gracias a los estímulos monetarios y fiscales”. En opinión de loa 114 analistas que han participado en este trabajo, “los sectores que más acusaron el confinamiento deberían ser los mayores beneficiados de una reapertura, si bien algunos como las aerolíneas podrían necesitar más tiempo para recuperarse”.

Por regiones, la recuperación será dispar. Así, China, primer país en sucumbir a la pandemia, también está siendo el primero en remontar y lo que cuentan los directivos a los analistas de la gestora estadounidense apunta a que el gigante asiático liderará durante un tiempo prolongado esa recuperación mundial. Los expertos de Fidelity en la zona confirman que las empresas chinas ya están inmersas en un periodo de expansión, que probablemente se ralentizará a finales de año, conforme la economía del país se normalice por completo.

El consumo interno debería ser el principal motor de crecimiento de China, ya que la demanda de exportaciones se prevé que siga siendo moderada. “Pese a que no todas las actividades de consumo en China han regresado a los niveles anteriores a la pandemia, espero que el consumo aumente e impulse el crecimiento en 2021”, explica Ben Li, analista de Fidelity en la región. “El colapso de la actividad económica del año pasado significa que el PIB podría aumentar más del 15% en el primer trimestre, aunque la tasa de crecimiento debería bajar después”, añade Li. Si bien los expertos creen que el crecimiento del empleo será importante, en el lado negativo destacan un posible aumento de los costes de financiación de las empresas, acompañada de un repunte de la tasa de morosidad.

Por su parte, los autores de la Encuesta destacan que Estados Unidos cuenta con dos aspectos positivos: el impacto de las elecciones presidenciales, donde Joe Biden echó de la Casa Blanca a Donald Trump, y la normalización de la actividad debido a la intensa campaña de vacunación. “Con la covid-19, los consumidores se han sentido atraídos por las grandes marcas y las compañías mejor capitalizadas han seguido invirtiendo, lo que les ha permitido aumentar su cuota de mercado”, destacan los analistas de Fidelity sobre el mercado estadounidense. “Las constructoras de viviendas comienzas a reactivarse para atender la creciente demanda y la restauración, uno de los sectores más castigados por las restricciones de movilidad, dejan margen para sorpresas al alza”, añaden.

Riesgo geopolítico

En el caso de Europa, los analistas de la gestora destacan que es la región que muestra los tipos de interés más bajos y los balances empresariales más sólidos. “Está previsto que la confianza retorne cuando las poblaciones incrementen su movilidad. Sin embargo, el riesgo geopolítico continúa siendo un obstáculo para los planes de inversión”, señalan. De los analistas de Fidelity que cubren empresas europeas, un 44% prevé que la geopolítica tenga un impacto negativo en 2021, lo que supone el mayor porcentaje de todas las regiones del mundo, a excepción de China.

Desde el punto de vista de los inversores, habrá que seleccionar muy bien los sectores donde entrar durante los próximos meses, ya que no se espera un comportamiento homogéneo en toda la Bolsa. El sector sanitario es el gran protagonista desde que estalló la pandemia. “Muchas compañías está listas para beneficiarse de tendencias a largo plazo como el envejecimiento de la población, mientras que la covid-19 ha acelerado el uso de las consultas médicas virtuales y ha impulsado la innovación de diagnósticos”, señalan los analistas de Fidelity. “Las compañías sanitarias que ofrecen servicios o dispositivos para realizar cirugías programadas deberían comenzar a recuperarse conforme las economías se reabran, mientras que las empresas de diagnósticos continuarán registrando una elevada demanda”, añaden.

Otro sector que cuenta con el viento de cola, según estos expertos, es el energético. “Contar con una estrategia clara de descarbonización será lo que marque la línea roja entre ganadores y perdedores en esta industria. Las eléctricas continúan liderando la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono. Se prevé que las principales compañías aumenten su deuda para invertir en renovables, lo que les ayudará a seguir siendo competitivas”, concluyen en Fidelity.

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